Cómo funciona, en cuatro pasos
Del borrador al acta firmada, sin salir de la plataforma y en segundos.
Redacta y adjunta
Escribe la comunicación y sube tus documentos: PDFs, contratos, lo que necesites.
Sellado cualificado + envío
El contenido se sella con sello cualificado y se envía por email certificado.
Puesta a disposición + tracking
Se acredita la entrega al servidor; si accede al enlace, se registra la apertura (IP, fecha, país).
Recibe el acta
Acta de notificación y de entrega con QR de verificación, en segundos.
Qué evidencia recibes
Cada envío genera una cadena de custodia digital con sello electrónico cualificado que documenta, de forma verificable, toda la operación.
Acredita la puesta a disposición. La validez no depende de que el destinatario abra el email —igual que un burofax devuelto «ausente»—; si accede al enlace certificado, se registra también la apertura.
Casos de uso típicos
Precio y extras
Sin permanencia. Paga solo por lo que envías.
Burofax electrónico vs. burofax tradicional
Preguntas frecuentes
Sobre el burofax electrónico.
Sí. La comunicación se certifica con un sello electrónico cualificado bajo el Reglamento eIDAS y el art. 299.2 de la LEC. El acta digital resultante se aporta como prueba en procedimientos judiciales o extrajudiciales.
La validez no depende de que abra el mensaje. Se acredita la puesta a disposición: que el email llegó a su servidor de correo. Si además accede al enlace certificado, queda registrada también la apertura con IP, fecha y país.
Sello electrónico cualificado sobre el documento (no solo del email), acta de evidencia firmada con trazabilidad completa, y custodia formal durante 5 años. Un email certificado genérico solo prueba la entrega; NF prueba contenido, integridad y acceso.
Sí: PDFs, contratos y cualquier documento que necesites incorporar. El acta recoge la lista de archivos con sus hashes.
